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lunes, agosto 11, 2008

Este blog se terminó hace rato


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Los tres chanchitos agitados

*

domingo, noviembre 25, 2007

Almuerzo de cumpleaños...

Nunca me voy a olvidar del 25 de noviembre de 2006. Al mediodía, mi viejo me llamó para decirme que me invitaba con una cerveza. Que tenía ganas de tomarla en mi casa "nueva". Mi casa "nueva" (para él) es mi casa desde hace cuatro años ya.
Tiene esa forma extraña de comunión, viste. Como que no le garpa mucho el cariño ni la de visita al hijo ni la de bancarlo demasiado salvo que aparezca en la tapa del Clarín con un texto onda:


niño prodigio recibió premio por su inteligente plan para alimentar medio continente africano (y que de ganancias a los países del primer mundo) y se lo dedicó a su padre frente al pavor de los científicos


No sé. Por ahí estoy proyectando.
Tampoco sé lo que significa proyectar. Mi viejo siempre fue una figura muy difícil de tragar. Me exigió muchísimo y, aunque ahora no lo hace más (está más viejo y amable), siempre lo tengo en la sangre hirviendo.
Lo tengo a mi Papá hirviendo en mi sangre...
Así debería arrancar mi novela sobre mi padre. Como cualquier escritor digno de serlo. Porque tendría que exorcizarlo de alguna manera, no es cierto.
Lo cierto (y acá va el post) es que este año no vino a almorzar con una birra en casa, como había hecho el año pasado. Y a decir verdad (¡cuántas frases hechas! boah; es un post sobre mi Papá, insuperablemente previsible); me dolió.
Eso.

jueves, noviembre 08, 2007

Coz

Me dijo que se sentía mal. Que estaba arruinada. Que no podía creer lo que había hecho. Que le angustiaba saber de lo que era capaz. La veía mal, tirada. De a ratos pensativa pero siempre con la nube negra en la cabeza como a punto de hundirse en su propia desgracia. Entonces yo le dije que también estaba mal. Que no tenía ganas de pensar. Que no podía estar tan equivocado durante tanto tiempo y que lastimaba a la gente que me quería por el solo hecho de tenerlos cerca. Le dije que me llamara Traidor y que me escuchara dos segundos así se daba cuenta que lo suyo era una pavada.
A medida que empecé a hablar su rostro cambiaba de tono. Ya no estaba hinchado y rojo y hasta me pareció que a su simple mueca en mi barrio le llamarían sonrisa. Unos minutos después de oír el tren, mirando la ventana, me dijo si vos pudieras irte lejos, conmigo, ¿te irías?

miércoles, noviembre 07, 2007

Caballos de fuerza


No tomo pastillas. No tengo problemas para dormir así que prescindo de ellas. Pero tampoco necesito pastillas para dejar de pestañear, esas que tomaba mi compañera de teatro. Pobre Marta decíamos los actores abrazados mientras ella improvisaba con la fuerza de Discépolo una escena que todos querían terminar en la cama. Cuando sos actor y estás improvisando querés que la escena termine en la cama. Una cama virtual aunque sea. Que te permita besar a tu compañera. Por lo menos abrazarla y sentirle los pezones duros.
Eso cuando sos Actor.
Marta y yo tuvimos varias escenas de mucho abrazo. Pero no sentía nada. Pobre Marta, decían cuando me sacaba la camisa del personaje. No pestañeaba, ¿viste? Te juro que no me di cuenta, siempre contestaba. Era cierto. No me daba cuenta.
Un día nos tocó hacer de gusanos. Veinte actores y actrices tirados en el piso hablando como niños de nueve meses y tirándonos encima del otro. La maestra de teatro nos obligaba a babearnos y en apenas dos minutos era un enchastre un poco asqueroso, un poco excitante. No lo pude evitar, me di cuenta, y a cada una que se sorprendía se lo aclaraba. No lo puedo evitar, decía encima de ellas. Algunas lo miraban, otras no decían nada y cerraban los ojos, Marta ni pestañeaba y los chicos estaban en la misma que yo así que había una lujuriosa comunidad de babas y abrazos que nos iba excitando cada vez más. Casi siempre la maestra se daba cuenta y cambiaba el ejercicio. Otras veces no se daba cuenta y sucedían cosas muy extrañas.
Una vez de gusanos, Marta se quedó encima mío. Era la tercera vez que pasaba debajo de ella y justo cuando quedamos pestaña con pestaña, la maestra de teatro pidió un minuto para aclarar un punto: respirar, mientras gusanos, era más que importante; controlen la respiración, chicos.
Ya lo sabíamos. Ya lo había enseñado antes. Por alguna razón lo quería repetir.
Controlar la respiración o concentrarse en la manera en que el diafragma se expande y contrae te obliga a llegar adentro tuyo. Como si te metieras en un tubo dentro del cual no podés girar. Entonces, te pueden estar sacudiendo la gallina o enfocando con un tacho de 10 mil charlie watts que no vas a sentir absolutamente nada. Cachetazos, empujones, golpes, gritos, llanto; nada te afecta. Hay un objetivo que lo supera todo, controlar el diafragma. A veces, tampoco necesitás pestañear.
Como Marta. Pero a Marta la ayudaban las pastillas. Y pestaña con pestaña pude ver cómo eludía ese ejercicio muscular. Encima mío, después de tres veces, estábamos conectados por las pestañas y por el rincón del abasto, ahí donde se filtra la humanidad. Casi en forma de tijera nos miramos fijo cuando recomenzó el ejercicio y sin pestañear me empezó a mirar los labios y los ojos frenéticamente, como si hablaran a otro ritmo que su cuerpo, encerrada en su cuerpo, prisionera de su cuerpo. Una ligera vibración provocó que la tijera se empulpara y todo empezó a confundirse. Los gemidos se ocultaron entre los balbuceos de bebés con cuerpos de actores. Las caricias que Marta empezó a darme perdieron protagonismo cuando me asusté al verle los ojos tan pero tan fijos, al ver que no pestañeaba, al ver que su cuerpo la encerraba, que su cerebro no dominaba su cuerpo.
Marta me das miedo, pensé. La frase sonó dentro de una cueva fría. Húmeda. Cueva peligrosa de marea alta. No pude evitar el gozo aunque fue una mezcla de miedo y excitación lo que me provocó un breve espasmo que Marta aprovechó para abrazarse, para no soltarme desde los hombros, para arañarse a mí... y acabar en un silbido.


*Publicado en el 1º Revista La Quetrófila
*Leído el 20 enero 2008 en la Biblioteca
Nacional de Santiago de Chile

No te la puedo creer, Celcius...

Me compré un par de lapiceras
40 points, las dos
para mí, obviamente

Señora humilde con olor a transpiración: ¿Es para regalo?
Funes con cara de yo no fui: Sí, señora.
Señora humilde con olor a transpiración: Mi marido se las envuelve.
Marido con bigote amarillo: ¿para hombre o mujer?
Funes con media sonrisa en la boca: para Hombre.


En esta coincidimos, nena.

martes, agosto 28, 2007

Semana

Es martes. No tengo muy buenos augurios para la semana. Tampoco los quiero. Esa especie de resignación estoica que acepta los reveses de mi vida de manera pausada e insulsa. Los miércoles son mejores pero los lunes son peores que los domingos. El sol en la cara. Cara resacosa. Resaca de marihuana y cerveza negra. Desprendido. De mi vida, de mi actual compromiso con la vida.
Si alguien me preguntara algo lo respondería con una metáfora, como siempre.
¿Qué es estar deprimido?
Diría que si fueras una baldosa gris del macrocentro lo entenderías de inmediato.
Entender es otra cosa. Prefiero acumular datos más que cruzarlos para después entender. Una baldosa no entiende razones, más bien conserva con heroica apatía la grieta que le dejan unos varios datos. ¿Y así te sentís? Y, un poco abaldosado, agrietado. Podría sonreír. Mirá. ¿Ves que me sale? Pero se nota. Y claro que se nota si soy yo, sos vos que me conocés. Yo no te conozco solo se que te puedo hablar esperando una respuesta. No digas eso. Digo lo que me parece. Decís lo que me hiere. No quiero herirte. Sí, querés. Bueno pero no tanto como te lo imaginás. ¿Y cuánto me imagino yo? Creés que sos la víctima total del Universo.
Ay...

lunes, agosto 27, 2007

¿Para qué escribo yo?

Para leer. Para escapar de esta realidad que me ata los cordones de las zapatillas cada vez que salgo a caminar. ¿Para qué leo yo? Para irme del lugar en el que estoy. Para tomar partido en grandes e infructuosas luchas. Para llorar y que parezca en serio. Y para cerrar el libro y sus problemas y así escaparle a la desgracia. Claro, leer es como oír desgracias ajenas. Pero cuando uno quiere y no cuando El Destino las impone. Leer para drogarme. A pesar de drogarme como me drogo. Que alguien me cuente sus chistes, sus miserias. Sin juzgar. Sin tener que tomar partido. Por eso leo. Porque no tengo que justificar mi juicio, porque puedo leer sin tener que ser sólido en mi explicación.
Porque no puedo ser sólido.

martes, agosto 14, 2007

Paloma mía


Mi vida fuimos a volar
con un solo paracaídas
uno solo va a quedar
volando a la deriva.


Vivir así no es vivir
esperando y esperando
porque vivir es jugar
y yo quiero seguir jugando.


Le dije a mi corazón
sin gloria pero sin pena
no cometas el crimen, varón
si no vas a cumplir la condena.


Quiero vivir dos veces
para poder olvidarte
quiero llevarte conmigo
y no voy a ninguna parte


No te preocupes, Paloma
hoy no estoy adentro mío
tu amor es mi enfermedad
soy un envase vacío.


No te preocupes Paloma
no hay pájaros en el nido
dos ilusiones se irán a volar
pero otras dos han venido.


Y si me olvido de vivir
colgado de sentimientos
voy a vivir para repetir otra vez
este momento.


Te bajaría del cielo, mujer
la Luna hasta tu cama
porque es muy poco de amor
solo una vez por semana.


Puse precio a mi corazón
y nadie quiso pagarlo
te cambio mi corazón
para mirarlo y mirarlo.


Hampas de gloria, mujer
quiero un pedazo de cielo
para invitarte a dormir
con Pappo y Miguel Abuelo.


Un sacrificio ritual bien o mal
yo quiero hacer a mi estrella
sin principio ni final
no quiero vivir sin ella.


Quiero vivir dos veces
para poder olvidarte
quiero llevarte conmigo
y no voy a ninguna parte.


No te preocupes, Paloma
hoy no estoy adentro mío
tu amor es mi enfermedad
soy un envase vacío.


No te preocupes Paloma
no hay pájaros en el nido
dos ilusiones se irán a volar
pero otras dos han venido.

jueves, agosto 02, 2007

Soy sociólogo, vistes

Funesdice
viste el bar de rod peña y mitre? el vidriado?
Lunitadice
ese que te hace envejecer lentamente pero no?
Funesdice
ese, sí. fuí a tomar un café con leche y medialunas
Lunitadice
ah, sí? y?
Funesdice
podés creer que todos ahí adentro son putos?
Lunitadice
y vos cómo sabés que todos ahí adentro son putos?
Funesdice
nena: años de chupar pija...

martes, mayo 29, 2007

Ampollas

Así tengo los pies. Toda la planta supurando un líquido transparente, apenas vizcoso. Tengo tanto dolor en los pies que cuando camino se me arruga la cara. Me duelen tanto que si me cortaras un dedo con un serrucho, no me daría cuenta. Lo tengo tan dolorido que cuando subí esta mañana al Sarmiento no me di cuenta que el pedal de una bicicleta azul me escaldaba el cuádriceps.

Soy tan pero tan boludo por haber subido al Aconcagua (Mendoza) sin el calzado adecuado que si fuera de vuelta llegaría tarde a la excursión.

Hoy tengo tan poca onda que si me ponés un comment soy capaz de buscar hasta el modelo de tu maus y cagarte a trompadas... sí, a vos te digo, ¿qué mirás, put?

lunes, mayo 21, 2007


Cosas de valor que extrañaré si el micro a Mendoza vuelca
(porque voy a leer a Mendoza el
findesemanalargo)

-mi olivetti lettera 32
-los guantes que me "regaló" el Tano
-los sábados a la mañana con mi novia
-mi sobrino tratando de adivinar mi nombre
-mi colección de postales gratuitas
-la foto de vicente en mi escritorio
-la película de andy que me regaló Oyola
-las milanesas de mi novia
-las películas de acción
-los cyber con olor a huevo
-el tatuaje de mi hermano matu
-la serenidad de mi hermano nico
-los blogs

miércoles, marzo 07, 2007

Hablando de insultos por msn


Con el pescado original dice:
pará que te cuento una, antes de irme, que tengo que salir
fui el sábado a ver a Belgrano, contra el Pincha
le tiran al Chelo delgado una pelota en profunidad
el Chelo corre, pero le gana el zaguero
un negro a mi izquierda le dijo así:
"¡¡¡pasálo a nasta, chelo y la concha de tu madre, cara de albañil hijo de puta pedazo de turrón de bosta, chorro de mierda !!!"
casi me desmayo de la risa, boludo
imagináte eso en cordobés.

Y mirá lo que encontré buscando "Chelo Delgado" en el Google.



jueves, febrero 15, 2007

Instructora de sexo

Anoche vino Instructora de Sexo a casa. En realidad no era mi casa, pero eso es otro post. Tuvimos algunas experiencias poco felices con mi novia por lo que decidimos tomar a Toro por las astas. Sí, a veces, al miembro, le dice Toro; Toro viejo, Grande Toro, Viejo y peludo, nomás, el Toro y demás combinaciones. Ultimamente venían las expresiones del tipo Torito, ¿qué pasó?, Torito, ¿te fuíste? ¿Qué es ese puchero, Torito? ¡Arre, Torito, que no decaiga!
Y así.
Entonces, que anoche, día de los enamorados, vino Instructora. La vimos en un aviso del Clarín, rubro 69, poniendo que asesoraba sobre todo lo que debería hacer una pareja la noche que quiere flotar de placer. “Flotar de placer”. ¿Adónde me anoto? Decí que tengo a mano un cuadernito y entra en el bolsillo de cualquier pantalón, porque ahí mismo anoté, que si no, anoche hubiera sido otra historia.
Lo primero fue una charla informal. Digamos, presentación y demás. La recibimos con mucho entusiasmo y cordialidad evidencia de que éramos unos principiantes en esto de contratar servicios a través del rubro 69.
-Hola, como estás, ¿querés un café?- le dijo mi novia.
-Ay, no gracias, pero te acepto un jugo si tenés. Café me altera los nervios, no es bueno. O agua, natural.
Era hermosa. Alta, músculos firmes, apenas treinta y cortos y un aire traslúcido en su piel un poco erótico un poco pornográfico. El perfume lo adiviné patchuli. Nunca le pregunté, ni mi novia ni ella hubieran aceptado el atrevimiento. Aunque no sé, a veces peco de neurótico y dominado.
-Primero lo primero, chicos; nombres y experiencia previa.
Eso ya no me gustó. No por mí sino porque iba a enterarme con lujo de detalles (así lo requería el servicio de Instructora) de la experiencia sexual de mi novia. Algo que no me entuasiasmó para nada cuando llegó a la época de su ex novio; corazón que no ve, corazón que no siente es mi muletilla. Por suerte, no quedé tan mal parado, había cosas que yo no sabía pero al hablarlo con Instructora y no conmigo, dio algunos datos interesantes, se soltó sinceramente.
A mi turno, fui bastante escueto más que nada porque no supe usar las palabras correctas y porque me sentí muy incómodo; eran dos contra uno, no tenía un cómplice. Y por otro lado, la verdad; mi experiencia se resumía a trabajar para Torito y no para la pareja. Para ninguna pareja.
-Torito tiene los días contados- amenazó Instructora- No te preocupes, todo es cuestión de actitud y apertura mental, es cuestión de que tengas las ganas de aprender.
Después de hablar bastante entre los tres, fue para la pieza y se encerró con mi novia. Aparentemente hablaron y nada más, porque no pude escuchar nada. Apenas rocé la puerta con la oreja por curiosidad aunque no pude oír nada. Estuvieron 10 minutos solas. Y entré yo.
Me hizo unas señas, digamos. Me mostró unos dibujos que sacó de un bolsillo y, como estaba la cama en esa habitación, me mostró unas poses bastante complicadas.
-Torito no es tan hábil- aclaré- Pero es entusiasta- lo defendí.
-Bueno pero tampoco sabe todo. El sexo es de a dos, las cosas se prueban sin prioridades. En una relación sexual en la que uno tiene más prioridades que el otro, los días están contados.
Me sorprendió que la mayoría de las poses que más valor tenían para Instructora no incluían la penetración.
-Pero... ¿y a Toro cuando le doy de comer?
-Toro va a tener que aprender a co-protagonizar a partir de hoy. Tenés todo un cuerpo al servicio de tu mujer y por la salud de tu pareja, empezá a conocerlo y darle un espacio.
Es como decían en el curso de Yoga que hice hace 5 años; los hombres no saben cojer. No me acuerdo si fue una chica o una señora. Asistí una sola clase pero después de esa afirmación, el Yoga fue algo más que ejercicios de respiración.
-Además, tu novia me dijo que sos bastante precoz.
Instructora ya me estaba bardeando, con esa media sonrisita que me pareció insultiva. Le aclaré que mi vida era bastante complicada y el cansancio era parte de mi vida... y sí, soy precoz de nacimiento, aprendo muy rápido también y, como dice Miguel, me sacudo antes de terminar de mear; Precoz en el sentido militante de la palabra. Sin embargo, nunca había tenido una queja. Es cierto que mis relaciones no duraban más de 4 meses pero eso responde a otras cuestiones.

Instructora usó algunas discusiones que tuvimos con mi novia para hacerme entender ciertos puntos y lo logró... porque anoche... flotamos.

Eso sí, el arancel, es medio saladito: $80 por consulta a domicilio.
Mañana les sigo contando.

viernes, febrero 09, 2007

Conocí a una chica por chat


Resulta extraño, para mí, que tengo un gusto especial para las mujeres, hablar de esta chica. Porque hay algo que me llama muchísimo la atención; sus costumbres gastronómicas.
Dice que come todo el día. Que no se cansa de comer y aún así, no engorda. Me llamó la atención. A mí me gusta comer. Y me parece fabuloso que una mujer pueda disfrutar de comer hoy en día. El fascismo de los yogures, como dicen las chicas de casa, está en todos lados; los subtes, la televisión, los colectivos, las paradas de los colectivos, las peluquerías, los colegios, las plazas, en todos lados. Hasta el padre Farinello, desde sus madrugadas en canal 7, es víctima del fascismo del yogur. Comer sano está bien, pero inmolarse porque no sos Julieta Díaz o Florencia Peña o Verónica “neumáticos” Lozano, es otra historia.
Bueno, Clara (así se llama ella) tiene esa independencia. Esa forma de relacionarse con la comida; es totalmente promiscua. Por lo menos así me dijo por el msn

Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
...mirá, yo hace rato que no veo televisión por esa misma razón.
Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
...según estos publicistas, somos todas unas pelotudas que compramos un yogurt porque viene una imbécil conocida o (pseudo) famosa a decirnos “gordas, ¿qué esperan?”
Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
Son peor que Hadad y todo canal 9 junto.

Me contó que tiene varios problemas con sus amigas. Porque salen a comer y no tienen demasiado apetito o, por lo menos, no lo demuestran. Salen los viernes, dice, a un boliche por Ramos (vive en Haedo) y se quiere matar: sale más barato una birra que un completo de mila. Igual, come sano, dice.

Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
... en realidad, como sano... mucho pero sano...

¿Cuántas minas pueden decir eso?
Lo que tiene de bueno hablar con ella es que me pasa muchas recetas de cocina, por ejemplo, una pizza con lomito encima del queso (una feta) y huevo duro rociado arriba. Al horno, y voilá!
Esta mina vive para disfrutar.

Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
Mirá, para pasarla mal, ya tengo a mi familia
Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
...que es un dibujo...
Hoy ensalada porque anoche cumple de 15 dice:
juaaaazz

Además cree que si las mujeres fueran tan boludas como muestran en la tele, se haría la operación de cambio de sexo en EEUU.

miércoles, febrero 07, 2007

Anoche tuve un sueño


Me la paso leyendo blogs. En el trabajo y en mi casa. Antes los imprimía. Agarraba las hojas con bronca y después las tiraba. Fascinado. Obsesivo. Después se me pasó y no imprimí más blogs.

Pero hoy en día, en "mi puesto de trabajo", sigo leyendo blogs.

Y anoche, mientras me acomodaba el hombro hacia la pared para que el brazo no se mueva y me duela, tuve un sueño rarísimo.

Estaba en mi trabajo, de repente, era todo negro y al rato, la pantalla de la compu se prendía en el blog de Lunita, su nuevo blog, digamos. Y empezaba a leerlo. Al rato, un poco enojado, quería tipear una dirección de otro blog, o no recuerdo si quise agarrar el mouse para mover la pantalla... bue, no se, lo que traté de agarrar; no estaba.

Y solo quedaba adivinar porque no podía ver nada. Todo alrededor de la pantalla estaba negro. Pero negro negro, eh.

Al rato, una brisa, una ventizca, que empezaba desde arriba, suave, lenta y vehemente bajaba. En un minuto, la brisa / ventizca, se transformó en un viento, un viento padre. Entonces, lo mejor era cubrirse, tratar de esconderse. Pero no podía moverme... ahora el viento se había transformado en una aspiradora, ahora el viento me chupaba, ahora el viento me comía.

La pantalla, con el blog nuevo de Lunita, me chupaba hacia la compu.

Al principio no me preocupó más que lo normal; era incómodo. Pero al rato el viento que me chupaba hacia la pantalla, tomó fuerza, tomó y tomó y tomó. Me vi atrapado por esa energía poderosa que me succionaba y, con las manos en los bordes del monitor, apenas podía agitar la lengua y gritar. Gritar una vocal, una por vez, como si fueran la llave o el interruptor de esa máquina.


Me picó un mosquito y me desperté. Eran las 6 y 37 de la mañana.

domingo, mayo 07, 2006

Estos dos momentos según Pedro

Hay cosas que uno no puede mejorar

lunes, abril 10, 2006

Anoche

A mi amigo el Checho
Sigo haciendo libros de madrugada.
Lo peor de todo es escribir un post de quince líneas y, por un error de tipeo, perderlo todo y pensar en cada frase para reescribirlo con el consiguiente malestar estomacal que provocan las torpezas de escolar emputecido.
Tengo sueño la put...
Para colmo acabo de descubrir para qué funciona "Recuperar la entrada" y no puedo creer que borré todo.
Por suerte vengo de comer unos spaghetti a la bolognesa con un tempranillo "Benjamín Nieto" 2004.
De postre tres vasos de Ballantine´s de 12 pirulos de añejamiento acompañado de chocolate águila con 20 por ciento de cacao y 1 vaso de Grants (un whisky que importa Branca) que me dejó listo para 4 libros más.
¡Gracias Manolo!

martes, marzo 28, 2006

Paseo y ataque al hígado

Ayer tuve resaca.
El domingo estuvimos tomando unas cervezas en San Telmo y quedé del orto. El hígado dijo basta, pero al ver a tanto extranjero suelto con billetes de colores y formas extrañas me quedé pensando en por qué no me puedo comprar una lámpara sin que me cobren como si la lámpara hubiera iluminado la capilla sixtina.
A veces pienso que es un poco al pedo. Pero por otro lado, con el hambre que hay, no puedo decir nada. Estuvimos caminando por la costanera sur y ese lugar es un circo. Hay de todo; malabaristas, magos, guitarristas, cumbiancheros, magos, payasos, el tipo que se pasea con la llama, el tipo que se pasea con el pony. Era muy gracioso porque veías al tipo y parecía un gaucho pero las zapatillas que tenía puestas me llevaban al Bronx. La caja de Pandora a pleno.

sábado, marzo 18, 2006

Acuerdo implícito

Porque para colmo de males, tener que pensar que cuando me muera, ponen a otro hamster para que gire la rueda.
Y será más lindo y peludo que yo.